
Este fin de semana aprovechando que Aiaiai termino sus exámenes parciales fuimos para Acapulco en coche para que nos diera un poco el sol y para agarrar un poco de calor, ya que en el DF han bajado un poco las temperaturas (como que estamos pensando de comprarnos un radiador).
Lo que no esperábamos es que en Acapulco estaría lloviendo a ratos todos los días, o sea que pasamos de lluvia por la tarde a lluvia en cualquier momento, aunque algún rato de sol también tuvimos. La verdad es que la lluvia refrescaba un poquito y era de agradecer, ya que hacia un calor sofocante.
Como no era temporada alta ( de Diciembre a Semana Santa) no rentamos ninguna habitación, y al llegar fuimos a ver un par de hoteles que aviamos mirado por internet. La verdad es que el primer hotel dejava bastante que desear, y el segundo no nos hacia un precio bajo. Pero no todo fue mal, ya que por la calle había unos muchachos con camisetas de turismo de Acapulco, que te ofrecían hospedajes en la ciudad a mejor precio y uno nos enseño un apartamento con dos habitaciones que tenia muy buena pinta por $1400 (pesos Mexicanos) dos días y con garaje.
Como íbamos a estar en un departamento fuimos a comprar las cenas y los desayunos a un hipermercado, cenamos y como estábamos muy cansados, no salimos, solo estuvimos un rato jugando al UNO.
A la mañana siguiente fuimos en coche, aunque hay un camión (autobús) que recorre toda la avenida que sigue la costa, a las playas de caleta y caletilla, donde continuamente pasaba gente ofreciéndote comida y souvenirs a parte de masajes. Aunque estuvo lloviendo casi toda la mañana a mediodía salió el sol y nosotros nos bañamos en el océano Pacifico, que ya teníamos ganas de ver. Comimos en un restaurante cerca del zócalo y fuimos a la Quebrada, desde donde se aventan los clavadistas des de una altura de unos 30 metros desde las rocas de un acantilado. Luego de cenar no nos vino en ganas de ir de fiesta, por lo que tampoco salimos, una cosa muy rara, ya que en Acapulco la gente solo va en busca de playa y fiesta.
Al día siguiente fuimos a la playa de hornos, donde el oleaje no permitía baños prolongados, aunque yo entre en el mar y estuve 10 minutos nadando (lo complicado era entrar y sobre todo salir), los demás no se atrevieron y solo estuvieron un rato jugando con las olas. Para la comida ya estábamos de camino al DF, aunque fuimos por la carretera libre ya que queríamos visitar Taxco una ciudad impresionante donde se trabaja la plata, ya que allí hay muchas minas de este mineral.
La ciudad de Taxco está a solo unas 2 horas de DF y es una ciudad turística, muy bonita e interesante, con todas sus calles con subidas imposibles en donde los bochos suben y bajan con toda facilidad. Llegamos a Taxco de noche, ya que era nuestra intención no agarrar toda la cola de coches que regresaban el domingo des del sur, y fuimos en coche hasta el zócalo desde donde emprendimos un paseo por el centro de la ciudad, perdiéndonos entre las callejuelas que hay entre las dos catedrales que vimos. De ahi ya fuimos para el DF, llegando a casa a la 1 de la madrugada, muy felices de haber pasado un fin de semana fantástico.
10.9.08
Minivacaciones 5-6-7 Septiembre
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3 comentaris:
¿Rentar un piso?
Nois, se us nota l'accent mexicà fins i tot escrivint, jeje
A veure si se us oblidarà el català!!
Salut!
andale mis cuates que ya parecen unos mexicanos más...se me cuidan!!!
piltrafilla, k tal? Ja veig k per aki a l'altre punta de món tot bé. Nosaltres també estem molt bé. Bueno vigileu per DF que ja veig k això ès molt gran. Aprofiteu l'experiència k ha ser molt xula!
Molts petons i cuideu-se molt.
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