29.10.08

Las Vegas - Route 66 - Grand Canyon

Una vez llegamos a las Vegas, buscamos el Motel más económico de todos y lo encontramos, unos 30€ la noche en total (lo más barato que vimos en todo USA) así que decidimos estar 2 noches y aprovechar.
La primera noche nos dedicamos a pasear por el impresionante bulevar de las Vegas, la propia calle es como un espectáculo, no hay palabras para describirlo, puedes estar en el mismo París con la torre Eiffel , viajar a Nueva York y más tarde ir hasta Venecia con todos sus canales y sus góndolas, no sin pasar antes por sus grandiosos casinos donde todo el mundo es bienvenido.




A pesar de lo increíble i gringo que es todo aquello, pronto nos cansamos de patear (cada hotel ocupaba un espacio de más de 500 metros por lo que terminas reventado), así que decidimos ir a descansar y prepararnos para el siguiente día en el que íbamos a probar suerte con el juego en la ciudad más apropiada.
Al día siguiente, no sin antes darnos un bañito en la piscina del Motel (de hecho yo solo tomé un ratito el sol porque hacía demasiado viento), fuimos a hacer unas pequeñas compras (un par de Levi’s por 30$) y a dar una vuelta por las antiguas Vegas, donde decidimos probar suerte en una especie de ruleta, ¡donde terminamos pasando toda la tarde y parte de la noche!



Después de gastarnos todo nuestro limitado presupuesto en la ruleta, debo mencionar que los primeros 5$ que jugué salieron rentabilizados en un 400%, ¡aunque lo terminé perdiendo todo! (no es de extrañar). Eso sí, después de toda la tarde bebiendo ron con una especie de zumo rojo que aún ahora no sé que es, ¡terminamos los dos bien tomados! Jejeje :-)
(La bebida te la dan de gratis cuando estás jugando, por lo que podríamos decir que salieron las cuentas justas y pagamos nuestras copas.)

Al día siguiente nos dispusimos a ir al Grand Canyon, sabiendo que llegaríamos de noche nos interesamos en descubrir que podríamos visitar por el camino y fue una gran sorpresa encontrar la Route 66, cuando la encontramos no dudamos ni un momento en pasar por ahí en vez de por la autovía para descubrir lo que se escondía en la ruta, además de descubrir aquello con lo que sueña, en cierta medida, mi hermanito. La verdad resultó ser un poco raro, apenas nos cruzamos con un par de coches en más de hora de trayecto, todo era más y más desierto, atravesando pueblecitos muy pequeños con gente… como lo podría decir… “Americanos de pura cepa” (es decir:gente muy de pueblo ). Lo que más abunda en la ruta son los Joshua trees y alguna que otra manada de caballos.





Ese mismo día seguimos y seguimos haciendo kilómetros hasta llegar finalmente hasta el mismísimo pueblo del Grand Canyon y más chulos que nadie, sin ninguna reserva de hotel (que casi nos cuesta una noche de congelación ya que había bajado mucho la temperatura, especialmente si lo comparas con el desierto.) Suerte que al final se ve que habían anulado una reserva poco antes de que llegáramos y pudimos dormir en un Motel normalito, ¡pero allí mismo!
Finalmente, después de una cena de bocata hipercara y una buena dormida, el día siguiente fuimos de ruta por borde del Grand Canyon observando su gran inmensidad.
¡Vean, vean!



Y aquí termina nuestro viaje, no sin antes un largo regreso a L.A. pero con muchas ganas de volver al calorcillo de la playa y a las vistas de estas maravillosas puestas de sol.

1 comentari:

nuria ha dit...

esos ludópatas!!!!!